Bien podría discernir sobre la naturaleza y significado de  este concepto, sin embargo poco serviría para los desafíos de la propia Obra Kolping o alguna otra Asociación.

Hace tan solo unos años , un alto personero de Obra Kolping Internacional, se preguntaba si las asociaciones hoy son vigentes o han perdido su protagonismo, esto nos debe hacer eco a cada uno de los que sí participamos de una asociación y es posible que en nuestros tiempos y con tantas redes de comunicación, pareciera que el hombre estuviera asociado y organizado,  sin embargo, puede ser que nos encontremos con la mayor desorganización social donde muchos hablan y pocos escuchan, donde generalmente cada uno se siente dueño de la verdad y al no ser así, esto nos produce un gran descontento, desánimo y rebeldía frente a las necesidades de cambios que no se dan, repercutiendo en los resultados y efectos en el propio medio. Busquemos algunos ejemplos positivos en la historia, cuando Gandhi veía la superioridad de quienes estaban en el poder, mostró con ejemplos muy sencillos la forma de superar las adversidades y fue la constancia y el convencimiento de que si en forma organizada, asociada podían dar un vuelco a su realidad.  También en Sudáfrica sucedió algo similar con el Apartheid y porque no decirlo en nuestro propio país al poder retornar a la democracia.

Las Asociaciones frente a los tiempos, si tienen razón de ser, no hay otra forma de enfrentar las adversidades a no ser en forma organizada,  y mucho mas duradera cuando nuestras asociaciones tienen sus principios claros y  un permanente enfoque por cuidar la paz del mundo, el desarrollo a escala humana, la dignidad de la familia, la sostenibilidad del mundo entero y en nuestro caso todo lo que Kolping prioriza a nivel nacional e internacional. Sin embargo, las asociaciones son humanas, las hacen las personas  las sostienen y  las proyectan. Aquí necesitamos el empuje de todos, tanto internos como externos, con ideas, compromisos en todos los ámbitos del concepto de la sostenibilidad y los propios aportes económicos que le dan sentido de pertenencia a mi asociación como un miembro asociado.

Término fundamentando este comentario con un pensamiento de Adolfo Kolping.

“El cristiano no puede abstenerse de lo que sucede en la vida social, debe participar organizadamente y aportar con todo lo suyo para superar lo adverso”

SS.