Dentro de la historia de la iglesia a Adolfo Kolping se le reconoce como uno de los primeros propulsores de la cuestión social.

Para Adolfo Kolping no hay separación entre la Vida  y la Vida de Fe.

De hecho si en lo personal hay algo que desde un principio me llamo la atención es que un cristiano autentico está llamado a unir la FE y la VIDA. Adolfo Kolping se dio cuenta de eso, aun cuando en  los tiempos que vivió la iglesia no consideraba los aspectos sociales y menos los grupos o asociaciones que se fundaran con, ese propósito. Por ello AK vio en las asociaciones una oportunidad de dignificar a la persona humana, el trabajador, el padre de familia, el hombre capaz de aportar para el desarrollo equilibrado de los pueblos.

Hoy el compendio de la DSI nos plantea en el N° 552 que: Entre el ámbito del compromiso social de los fieles laicos emerge, ante todo, el servicio a la PERSONA HUMANA: la promoción de la dignidad de la persona el bien más precioso que el hombre posee, es “una tarea esencial; es más, en cierto sentido es la tarea central y unificante del servicio que la iglesia, y en ella los fieles laicos, están llamados a prestar a la familia humana.

Las instituciones sociales no garantizan por sí misma, casi mecánicamente el bien de todos: “La renovación interior del ESPÍRITU CRISTIANO” debe preceder el compromiso de mejorar la sociedad.

De la conversión del corazón brota la solicitud por el hombre amado como un hermano. Adolfo Kolping justamente planteaba la necesidad de cambiar el mundo para mejorar la vida del hombre , ello a partir de un cambio del corazón del hombre. Esta es una obligación y un compromiso de los hijos de Dios. Sanar las instituciones, las estructuras y las condiciones de vida contrarias a la dignidad humana. Kolping con sus programas y afrontando las realidades temporales, asume esta dimensión de compromiso, no en vano hoy día y con apoyo de la UCT hemos desarrollado un programa de “Diálogos para la Paz Social”, donde el acento ha estado marcado en las instituciones. Todos los fieles laicos debemos trabajar a la vez por la conversión de los corazones y el mejoramiento de las estructuras.

Nuestro programa Kolping esta  cimentado en tres fuentes de principios.

1.- El Evangelio de Jesús.
2.- La Doctrina Social de la Iglesia.
3.- El mensaje y pensamiento de AK.

Un integrante de Kolping se debe encaminar a ser un discípulo de Cristo y por ello como fiel Laico anunciar el evangelio con el testimonio de una buena vida, enraizada en Cristo y acorde con las realidades temporales: La familia, la cultura, en el ámbito profesional, en el trabajo, el ejercicio de las responsabilidades, sociales, económicas y políticas. Todas las realidades humanas, seculares, personales y sociales, ambientes y situaciones históricas, estructuras e instituciones, son el lugar propio del vivir y actuar cristiano, especialmente de un miembro de Kolping. AK Decía: El ser humano no solo debe mirar el espectáculo que se da en su realidad de vida, sino que tiene que involucrarse y trabajar con todas sus fuerzas para cambiarla”.

Las realidades son destinatarias del amor de Dios el compromiso de los laicos y un miembro de Kolping debe corresponder a esta visión y debe cualificarse como expresión de la caridad evangélica. El ser y actuar en el mundo son para los fieles laicos (Socios Kolping) no solo una realidad antropológica y sociológica, sino también, y específicamente, una realidad teológica eclesial. 554 compendio de la DSI.

“Así como es su FE es el hombre y su obra”.

Los Laicos (Socios Kolping) están llamados a cultivar una autentica espiritualidad, que los regenere como hombres y mujeres nuevos, inmersos en el ministerio de Dios e incorporados en la sociedad Santos y Santificadores.

Esta es  la espiritualidad es la que edifica el mundo según el espíritu de Jesús, hace capaces de mirar más allá de la historia, sin alejarse de ella, de cultivar un amor apasionado por Dios, sin apartar la mirada a los hermanos. Animados por esa espiritualidad, pueden contribuir, desempeñando su propia profesión guiada por el espíritu evangélico, así hagan manifiesto a Cristo ante los demás, especialmente por su testimonio de vida.

Servicios.

Servicio a la cultura, servicio a la política, servicio a la comunicación. Servicio a la economía, servicio a la capacitación,  servicio a los migrantes, servicio a los jóvenes, servicio a los niños, servicios voluntarios.   Kolping es realización de vida, a medida que los hombres y mujeres actúan como semillas sanas en el tiempo y la comunidad. Esta es la gran invitación de asumir Kolping en la vida, responder a una evangelización integral, donde nada quede fuera, donde la Fe y la Vida caminen juntos.